Conforme se acerca el centenario de la matanza de la escuela Santa María de Iquique, crece el descontento por el actual estado del establecimiento (que no es el mismo de 1907). Todos hablan de restauración, reconstrucción, etc. pero pocos se han preguntado ¿Necesitamos realmente una nueva escuela?
En mi opinión, la decisión de reconstruir la Escuela Santa maría es una resolución populista y viseral, que no tiene un sustento práctico y que -peor aun- podría significar desperdiciar uno de los pocos terrenos municipales que aun existen en el centro de la ciudad.Antes de que el sr. lector cambie de página por considerarme “anti iquiqueño”, “cachorro del centralismo” y “enemigo de la familia Soria”, pasaré a detallar las razones por las cuales considero que
no debería reconstruirse la Escuela Santa María:
1) Baja matrícula: el año 2006 solo habían 450 alumnos estudiando en la Escuela Santa María. Su planta docente constaba de 22 profesores, 3 auxiliares y un nochero.
2) Mala ubicación: el estado actual del sector lo hace el menos propicio para una escuela, dada la gran cantidad de locales que expenden alcohol, la numerosa presencia de borrachos en las 4 esquinas de la misma escuela, y los malos olores emanados del Mercado.
3) No honra a los mártires: la simple construcción de una escuela con características de época no es suficiente homenaje para los obreros mártires de 1907 y pasado el siglo de la matanza, probablemente ya nadie los recuerde.
(Vista actual del mercado frente a la Escuela Santa María)
La Propuesta:
No necesitamos una escuela en pleno centro de Iquique frente al Mercado, lo que si necesitamos es un lugar que primeramente sea un aporte al sector céntrico, luego que recuerde efectivamente la memoria de los obreros mártires de 1907 y finalmente que incentive el turismo en el sector y potencie y aproveche al edificio del Mercado centenario.
Lo que las autoridades debieran evaluar es la construcción de un Parque verde, que contemple una cripta-monumento para los obreros muertos en 1907, de esta forma conseguiríamos varios objetivos:
1) Un muy necesario pulmón verde, con árboles frondosos (no solo palmeras) en el contaminadísimo centro de Iquique.
2) Incentivar la construcción de edificios de mayor altura alrededor del parque, que en definitiva ayuden a mejorar el barrio.
3) Honrrar efectivamente la memoria de los obreros muertos con una cripta-monumento de proporciones que realmente sean dignas del valor de estos hombres y sus familias.
4) Explotar el potencial turístico del edificio del Mercado Centenario, el que podría convertirse en un centro cultural con salas de exposiciones, auditorios, cafés literarios, etc. (lo que será objeto de otro post).
Y bien, esa es mi idea ¿descabellada dirá Ud.? Sientase libre de opinar.
(Vista del Mercado Centenario frente a un Parque verde)